Alberto Sardiñas y sus historias: “la constante de los latinos es la valentía”

Quién diga que después de cada tormenta no sale un arco iris puede conversar con Alberto Sardiñas, el popular conductor de radio de origen venezolano, hijo de padre cubano y madre bogotana. Hace cinco años, en 2006, en medio su propia tragedia de vida, uno de sus jefes le propuso hacer el programa radial “Intimo” en 107.5 radio Amor FM.

En esa época había terminado una relación sentimental, su madre había perdido la batalla contra el cáncer al seno y le cancelaron su programa. “Estaba pasando por una depresión”, dice el periodista a LFDB.

Imaginarse a un deprimido aconsejando a otros era un escenario casi imposible pero Intimo logró que Sardiñas no solo se levantara, sino que diera un giro a  su vida y carrera.

“Creo que Dios me mandó (este programa) de alguna manera pues ha sido uno de los cambios más significativos en mi vida”, añade Sardiñas en entrevista telefónica con este medio.

Es así como durante los últimos cinco años, noche a noche las almas han venido desnudando sus historias ante Alberto, bajo la privacidad de la voz. Amelia, una mujer que en dos ocasiones había salido con hombres casados contó su tragedia por elección, o Ricardo, abusado por un primo suyo y que a sus 24 años aun cargaba con esa cruz. Pero existen algunas historias más esperanzadoras como la de Magdalena, la señora dominicana que dio su vida al donar su médula ósea a un extraño. Es la naturaleza humana en toda su expresión.

Algunas de esas historias, 45 en total, junto con anécdotas propias de Sardiñas, son parte de su primer libro: “El poder de tu historia”, que acaba de lanzar con el sello Aguilar de Santillana.  Incluso está incluida la historia de cómo conoció a su actual esposa y una anécdota con quien alguna vez fuera su jefe, el famoso cantante José Luis Rodríguez, “el Puma”.

-LFDB: ¿Cómo te cambió hacer “Intimo”?

-AS: Cuando uno se siente mal, te dicen es que una de las cosas que te hacen sentir mejor es ayudar a los demás. El programa me cambió mucho porque la gente me pedía mi opinión.  Así es que hice un compromiso de decirle a alguien que haga nada que no haría yo mismo.

-LFDB: En tu libro hablas que la historia que más te impactó es la de Magdalena, ¿cuál es la segunda historia que te impactó más?

-AS: Siempre es difícil elegir, pero me marcó la historia de un hombre que me escribió por mucho tiempo al programa sobre su lucha contra el cáncer. De un momento a otro, cuando él me decía que estaba saliendo adelante, yo cometí el error de darle cabida a gente que estaba más desesperada y cuando decidimos llamarlo ya era demasiado tarde. En el libro se llama “La llamada que dejé para mañana”. Eso me dio a entender duramente aquel dicho “No dejes para mañana lo que dejes de hacer hoy”. Aunque uno no logra  hacer todas las llamadas, luego de esto trato de vivir el presente y no postergar.

-LFDB: ¿Cómo manejaste el hecho de tener que aconsejar a tanta gente?

-AS: Soy comunicador, no sicólogo y es importantísimo decirles que no soy un profesional. Pero me preparo escuchando a diferentes oradores y trato de encontrar lo que hace “clic” a la gente. No hay nada que me haya enseñado más a mí que las historias de la gente.

-LFDB: Además esto te abrió una puerta para dar charlas de motivación. ¿En qué consisten?

-AS: Las charlas son orientadas al tema de la autoestima, el valor propio y poder lograr lo que queremos. Algunas son orientadas a la mujer porque me he dado cuenta que de pronto tenemos 80% llamadas de mujeres. He tratado de entender las necesidades de ellas y la realidad es que a pesar de todo, sigue habiendo machismo.

-LFDB: Muchas de las historias que relatas en el libro tocan el tema de la infidelidad… ¿qué opinas?

-AS: Bueno, qué vino primero, ¿el huevo o la gallina? Creo que esto, más que una enfermedad como tal, es el síntoma de otra enfermedad. Sucede porque las parejas sufren de falta de conexión.

-LFDB: ¿Qué piensas de la comunidad hispana en el sur de Florida y el país?

-AS: Requiere una gran valentía venir a buscar un mejor futuro. La constante de los latinos es la valentía. Y el sistema de acá nos empieza a comer el día a día. En ese corre corre, en el intento por sobrevivir estamos siendo absorbidos. Creo que, como dicen el inglés, hay que parar y “smell the roses” (oler las rosas). Los latinos hemos venido a cambiar este país y enriquecerlo. Por eso es importante frenar, disfrutar de nuestra cultura y de la familia para poder construir un futuro más feliz. Para poder experimentar esta felicidad que vinimos a buscar aquí.

 

About Adriana Carrera

Periodista y editora de medios hispanos en EE.UU. desde 1996. Ganadora de varios premios Oro de la NAHP por sus reportajes de negocios y educación.