Capriles enfrenta a la sombra de Chávez en las urnas

CARACAS.-  En menos de un año, los venezolanos asistirán mañana una nueva elección a Presidente de la República, luego de que Hugo Chávez, ganador de los comicios del  siete de octubre pasado, falleciera luego de batallar con un agresivo cáncer durante dos años.  Este domingo 14 de abril las opciones de Nicolás Maduro, abanderado del Partido Socialista Unido de Venezuela, y Henrique Capriles Radonski, de la opositora Mesa de la Unidad Democrática medirán sus fuerzas en los centros de votación.

Este proceso no está exento de la polémica luego de que Chávez anunciara el ocho de diciembre de 2012 que la enfermedad que lo aquejaba había regresado y que muy probablemente no asumiría el poder, el 10 de enero de este año.  En su última alocución al país, el mandatario designó como sucesor a su, para aquel entonces vicepresidente, Nicolás Maduro.

Chávez desapareció de la escena pública ese día pues anunció que seguiría batallando por su vida en Cuba, en donde estuvo su base de atención médica. Durante casi tres meses, los venezolanos supieron de su estado de salud mediante la emisión de varios partes médicos, escuetos e imprecisos, lo cual generó una enorme incertidumbre, en especial entre los propios oficialistas.

La presencia del líder bolivariano en este país de América del Sur era pura evocación y citas. Chávez mandaba saludos desde La Habana, firmaba decretos, daba órdenes…pero nadie lo veía. Sus acciones en Cuba eran relatadas por Nicolás Maduro, varios de sus ministros y por sus dos hijas mayores.

La sucesión

Nicolás Maduro

Nicolás Maduro

Hasta que el cinco de marzo de 2013 el propio Maduro anunció al país que el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela falleció a las 4 y 25 de la tarde, en el hospital militar de Caracas, sitio al cual fue trasladado desde Cuba a finales de febrero de 2012. De inmediato se activó el mecanismo constitucional de sucesión en vista de que Chávez no pudo juramentarse el 10 de enero y mucho menos volver sano de Cuba como era su aspiración para seguir con las riendas del país hasta el año 2019.

Luego de unos fastuosos funerales, que se extendieron por 10 días, Chávez fue enterrado en un museo militar, al oeste de Caracas. Desde ese 14 de marzo Maduro inició su campaña por la sucesión, bajo el amparo del líder más polémico de Venezuela en los últimos 14 años.

Por el lado de la oposición, la Mesa de la Unidad Democrática designó por consenso al Gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radosnki, como el abanderado de la oposición.

Al definirse como “el hijo de Chávez” y la “garantía de la consolidación de la revolución”, Nicolás Maduro inició una agresiva campaña presidencial tanto en el poderoso sistema nacional de medios públicos como en actividades de calle.

Aunque lo intenta, Maduro, caraqueño de 50 años, ex sindicalista y ex conductor de una línea de Metrobús de Caracas, no puede parecerse a Chávez. Habla, gesticula y hace chistes, al igual que su mentor político. Asegura que será el Presidente de la seguridad ciudadana y que consolidará el proyecto socialista que inició Chávez en 1999.

De su vida se sabe poco pues siempre ha sido un hombre de bajo perfil. Muy leal a Chávez, forma parte del “ala civil” del partido de Gobierno.

Varios de sus ex compañeros de cursos de ideología marxista en Cuba, a mediados de los años 80, han dicho que desde muy joven el aspirante oficialista se interesó en el régimen de los hermanos Castro. Estuvo tres años en la isla y a su regreso a Venezuela se integró a la Liga Socialista, un pequeño partido de izquierda radical. Se vincula a Chávez a finales de la década de los 90, mientras el ex militar estaba en prisión, luego de fracasar en una intentona golpista en contra del para aquel entonces Presidente Carlos Andrés Pérez.

Fue diputado y presidente de la Asamblea Nacional y Canciller de la República durante seis años. A mediados de octubre es designado por Chávez vicepresidente de la República. Cuando la ausencia del caudillo era inminente, Maduro se convierte en su sucesor.

La voz emergente

Henrique Capriles en plena campaña

Henrique Capriles en plena campaña

Henrique Capriles Radosnki es un abogado de 40 años. Nació en Caracas en el seno de una familia de clase media alta. A los 26 años fue designado presidente de la cámara de Diputados del extinto Congreso de Venezuela. Ha sido alcalde del municipio caraqueño de Baruta durante ocho años. Gobernador del estado Miranda (centro del país) por cinco años. Forma parte del partido Primero Justicia y se declara de centro humanista. Asegura que el socialismo del Siglo XXI que encarnó Chávez fracasó en Venezuela y que su modelo político y económico de referencia es el de Brasil y de su ex presidente Lula Da Silva. De hecho, el exitoso programa social de Capriles en su estado “hambre cero” se inspira de uno similar al brasileño.

Fue derrotado ampliamente por Chávez en las elecciones de Presidente  del 7 de octubre del año pasado. De inmediato reconoció su derrota y se postuló para un nuevo período como Gobernador del Estado Miranda, obteniendo el triunfo en las elecciones del 16 de diciembre de 2012.

Tras la convocatoria a elecciones, Capriles aceptó ser el abanderado de la Mesa de la Unidad Democrática. Su campaña se ha basado en recalcar que Nicolás Maduro no es Chávez y plantea que el candidato del oficialismo no garantizará estabilidad del país porque carece de liderazgo y talento para gobernar.

Dio un giro inesperado a su campaña. Del Capriles ponderado de 2012 ya no queda nada. Llama por su nombre a Maduro y lo reta a debatir. Lo acusa de ser co-partícipe de un mal Gobierno y expone sus dudas sobre la capacidad de Maduro de ser un buen gobernante. Acusa a Maduro de escudarse en Chávez para difundir su propuesta a los venezolanos.

Por su parte, el representante del oficialismo asegura que Capriles está apoyado por los Estados Unidos y que forma parte de la “burguesía parasitaria” que jamás se ocupó de los pobres en Venezuela.

Con el inicio de la campaña electoral, el dos de abril, ambos candidatos recorren al país y se lanzan toda suerte de acusaciones. Las encuestas dan como favorito a Maduro, el ungido de Chávez. Capriles asegura que remontará la cuesta y que ganará las elecciones porque “Nicolás no te vistas que no vas…tú no eres Chávez”.

Del lado oficial, el poderoso estado perolero cerró filas en torno a Maduro y su candidatura. Dinero, encuestas, movilizaciones de calle, uso de recursos públicos están a su servicio.

Analistas políticos han asegurado que en esta elección tan atípica, fuera de los lapsos constitucionales, con una campaña electoral de apenas 10 días, y con un país en movimiento, de ambos lados, cualquier cosa puede pasar.

El que sea capaz de movilizar y de motivar a más gente se llevará la victoria. Encontrará un país con una enorme deuda social qué saldar y con fuentes tensiones en el sector económico y militar. El Gobernar a la Venezuela de 2013 no será nada fácil, ni para Maduro o para Capriles.

Prensa Comando Simón Bolívar

Fotos/ Daniel Lara

 

About Adriana Carrera

Periodista y editora de medios hispanos en EE.UU. desde 1996. Ganadora de varios premios Oro de la NAHP por sus reportajes de negocios y educación.