Cómo asegurarse de que sus ingresos jubilatorios se ajusten a sus necesidades

Por Jean C. Setzfand *

Si ahorrara, digamos, un 10 % de su salario durante el resto de su vida laboral, ¿cree que tendría suficiente dinero para sobrevivir? Desde hace tiempo, los supuestos “expertos” han vinculado ese concepto a la tasa de ahorro objetivo, pero ¿cómo saber si cubriría sus necesidades individuales?

Existen muchísimas calculadoras que le dirán cuánto dinero podría tener ahorrado al momento de jubilarse y algunas hasta predicen cuánto tiempo podría durarle esa cantidad. Pero la realidad es que quedarse sin dinero no es una opción viable.

Por eso AARP rediseñó recientemente su calculadora para la jubilación a fin de concentrarse en calcular y presupuestar sus ingresos totales de jubilación en lugar de sus ahorros jubilatorios estimados con aproximación.

Con nuestra nueva calculadora, nunca se quedará sin dinero. Después de introducir información sobre sus ahorros actuales y la tasa de ahorro, le mostramos la cantidad de ingresos anuales que puede necesitar para el resto de su vida y, luego, las maneras de aumentar esos ingresos.

La calculadora también le muestra una línea roja que representa el objetivo de ingresos que necesitaría para mantener su estilo de vida actual tras considerar la inflación. Si no alcanzara ese objetivo, la calculadora le presenta muchas opciones.

Si no puede acceder a la nueva calculadora desde una computadora de escritorio o portátil, puede solucionar su déficit de ingresos de las siguientes maneras:

Retrase la solicitud de beneficios del Seguro Social: Demasiados estadounidenses corren a solicitar el Seguro Social el día que resultan elegibles por primera vez. En el largo plazo, eso puede costarles muchísimo tanto a ellos como a sus familias. Si comienza a cobrar los beneficios a los 62 años, la cantidad que reciba se verá reducida de manera drástica por el resto de su vida. Si, en cambio, espera un poco, el cheque de beneficios aumentará hasta un 8 % anual (hasta que cumpla los 70 años) por cada año de retraso. La diferencia entre solicitar los beneficios temprano (a los 62 años) y hacerlo tarde (a los 70) es asombrosa: su cheque será más de un 70 % mayor si espera hasta los 70 para comenzar a cobrar el Seguro Social. Sin embargo, ciertas personas no pueden esperar, como aquellas que no pueden trabajar o quienes, con el tiempo, obtendrán un beneficio mucho mayor cuando su cónyuge se jubile.  La calculadora de beneficios del Seguro Social, de AARP, lo guiará a través de diversas estrategias para maximizar sus beneficios.

Siga trabajando un poco más: Cuanto más tiempo trabaje, más tiempo tendrá para ahorrar dinero (y establecer una pensión o créditos diferidos del Seguro Social) y más tarde se verá obligado a empezar a disponer de sus ahorros. Hasta un empleo a tiempo parcial puede ayudarlo tremendamente. Sin embargo, tenga en cuenta que parte de su cheque del Seguro Social se retendrá si solicita los beneficios temprano y después continúa trabajando. Si espera hasta la “edad plena de jubilación” (en general, los 66 o 67 años) para solicitar el Seguro Social, podrá cobrar los beneficios completos aunque siga teniendo un empleo.

Ajuste su estilo de vida: Por supuesto que esto parece una obviedad, pero la nueva calculadora para la jubilación, de AARP, le muestra los promedios nacionales proyectados para diversos gastos de subsistencia en su jubilación. Usted puede elegir cuáles recortar (por ejemplo, mudarse a un lugar más pequeño o cancelar su hipoteca) y ver el impacto en sus ingresos para la jubilación.

Considere la posibilidad de adquirir una anualidad: Si parece que no tendrá suficientes ingresos para mantener una jubilación larga, quizá desee usar una parte de sus ahorros para comprar una anualidad vitalicia. A cambio de la prima por adelantado, la compañía de seguros de vida le proporcionará un nivel de ingresos garantizado, independientemente de la cantidad de años que viva. Por ejemplo, si usted pagó $100,000 por una anualidad de ingresos de por vida cuando tenía 65 años, recibiría alrededor de $6,000 al año por el resto de su vida, sin importar lo que pase con el mercado. Tiene más sentido comprar una anualidad cuando las tasas de interés son más altas, ya que resultará en un pago mensual más elevado.

Además de las dos herramientas mencionadas, AARP ofrece una serie de herramientas de toma de decisiones para la jubilación, en www.aarp.org/readyforretirement. Trabajar por siempre rara vez es una posibilidad, pero quedarse sin dinero nunca resulta una opción.

 

*Jean C. Setzfand es vicepresidenta del equipo de Asuntos de Seguridad Financiera en el grupo de Educación y Difusión de AARP. Dirige los esfuerzos educativos y de difusión de AARP con el propósito de ayudar a los estadounidenses a alcanzar la estabilidad económica tras jubilarse. Puede contactarla por correo electrónico, en jsetzfand@aarp.org, o seguirla en Twitter, como @JSetz.

About Comunicados

Comunicados