Diabéticos, prevengan la pérdida de visión

 En el marco del Mes de la Diabetes en Estados Unidos en este noviembre, los oftalmólogos de todo el país están recordando a los 25,8 millones de estadounidenses que padecen de diabetes –la principal causa de nuevos casos de ceguera en adultos de entre 20 y 74 años[i]– los principales pasos que deben dar para evitar la pérdida de la visión.

La diabetes es un importante factor de riesgo para la catarata, el glaucoma y la retinopatía diabética  que es la más grave de estas tres enfermedades de la vista, y que afecta a unos 7,7 millones de estadounidenses. La retinopatía diabética es más del doble de común en estadounidenses mexicanos y casi tres veces más común en afroestadounidenses que en blancos no hispanos. La Academia Estadounidense de Oftalmología aconseja que las enfermedades del ojo diabético pueden prevenirse y su avance puede frenarse a través de la temprana detección y un cuidado diligente de la diabetes. Sin embargo, solo el 10 por ciento de quienes padecen de diabetes en comunidades con subatención médica se hacen estudios tempranos para determinar la existencia de retinopatía diabética.

En la retinopatía diabética, los pequeños capilares de la retina en la parte posterior del ojo se encuentran dañados, lo que genera que drenen líquido en la retina, el tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo. Esto se conoce como edema macular y es la principal causa de pérdida moderada de la visión en quienes padecen de diabetes. A medida que avanza la enfermedad, pueden crecer capilares anormales en la superficie de la retina, proceso que se llama retinopatía proliferativa. Estos vasos sanguíneos pueden sangrar y formar tejido cicatricial que, en última instancia, puede causar ceguera.

Para ayudar a evitar estas complicaciones, la Academia Estadounidense de Oftalmología recomienda que quienes padecen de diabetes tomen los siguientes recaudos:

  • Se realicen un examen integral del ojo dilatado con su oftalmólogo una vez por año, sin importad su edad.
    En sus etapas tempranas, la retinopatía diabética suele no tener sintomas. Un examen del ojo dilatado permite a los oftalmólogos –médicos especializados en el diagnóstico y el tratamiento médico y quirúrgico de enfermedades de la vista– examinar la retina y el nervio óptico más a fondo para encontrar signos de daño antes de que se produzcan cambios en la visión. El periódico monitoreo del ojo permite a los oftalmólogos comenzar el tratamiento tan pronto como sea posible si aparecen signos de la enfermedad. Las mujeres que padecen de diabetes al embarazarse pueden necesitar exámenes adicionales de los ojos durante el embarazo, ya que el embarazo a menudo empeora la retinopatía diabética. Las personas de 65 años y mayores que no tienen acceso regular a la atención médica o para quienes el costo es un problema pueden acceder a EyeCare America, un programa de servicio público de la Fundación de la Academia, que se asocia con la Knights Templar Eye Foundation para ofrecer exámenes oftalmológicos y tratamiento sin costo para las personas de la tercera edad que sean elegibles.
  • Mantener niveles de glucosa (azúcar) en sangre cercanos a los parámetros normales.
    Un alto nivel de glucosa en sangre daña los vasos sanguíneos de los ojos. Este daño puede producir la inflamación de la retina y el desarrollo de vasos sanguíneos anormales que pueden sangrar y formar tejido cicatricial. Además, cuando los niveles de glucosa en sangre son demasiado elevados, la forma de los lentes del ojo puede verse afectada, lo que produce una visión borrosa que se normaliza cuando se estabilizan los niveles de glucosa en sangre.
  • Mantener niveles saludables de presión sanguínea y colesterol.
    La presión alta y el colesterol elevado pueden aumentar el riesgo del ojo diabético y la pérdida de la visión. Si se controlan ambos, se ayudará a la salud de los ojos y al estado general de salud.
  • Dejar de fumar.
    Los fumadores tienen un mayor riesgo de tener retinopatía diabética y otras enfermedades de la vista relacionadas con la diabetes.
  • Hacer ejercicio físico con regularidad.
    El ejercicio regular puede ayudar a los ojos a mantenerse tan saludables como sea posible, y, a la vez, ayudan a controlar los niveles de glucosa en sangre.

Un cuidadoso tratamiento de la diabetes es el mejor modo para prevenir la pérdida de la visión. Si bien los tratamientos normalmente no son curativos, pueden reducir el riesgo de pérdida de visión e incluyen medicamentos inyectables, cirugía láser y vitrectomía, durante los cuales se retira la sangre y el tejido cicatricial de los vasos anormales.

“Con demasiada frecuencia los pacientes que padecen de diabetes recurren a mí cuando es demasiado tarde, y ya están perdiendo la vista debido a su mayor riesgo de enfermedades oftalmológicas”, dijo John Kitchens, M.D., especialista en retina y vocero clínico de la Academia Estadounidense de Oftalmología. “Es muy triste pensar que si tan solo hubieran actuado antes y se hubieran hecho un simple examen del ojo dilatado por año, podríamos haber intervenido y salvado su visión. En conclusión: si padece de diabetes, no tome este consejo a la ligera; no importa cuál sea su edad “.

Fuente: Academia Americana de Oftamología

PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ —

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