Dos bebés a la vez: Cómo lograr apego sin amamantar

LACTANCIA interiorLos beneficios de la lactancia materna son indiscutibles y yo los conozco muy bien pues a mi hija mayor, hoy de ocho años, le di pecho hasta los siete meses. Esta vez, sin embargo, no puedo decir lo mismo.

Desde que supe que estaba embarazada de mellizos, una de mis preocupaciones era pensar si sería capaz de amamantarlos. Suponía que lo lograría, pero una vez que ellos nacieron, la realidad me dijo otra cosa.

Por más que intenté e intenté durante casi un mes, la angustia que me provocaba escuchar llorar a uno mientras le daba al otro, hizo que mi producción de leche fuera casi nula.

Consejos y “fórmulas mágicas” aparecían por doquier: que “ponte a cada uno en un lado”, o que “insiste hasta que produzcas lo suficiente” y otras recomendaciones similares eran pan de cada día. Incluso, recuerdo a una de las enfermeras del hospital que, furiosa cuando le pedí un par de fórmulas para rellenarlos, regresó con una máquina con la que me “obligó” a sacarme leche por todo un día cada 15 minutos. ¿Resultado? Me salieron dos onzas de líquido y nada más, lo que obviamente no era suficiente ni para un solo bebé.  Y lo más divertido del caso es que ni esa enfermera ni ninguna de las mujeres que me daban ese tipo de sugerencias habían tenido la experiencia de ser mamá de dos a la vez ni sabían todo lo que eso involucra.

No puedo negar que cuando ya vi que amamantar a mis mellizos era prácticamente imposible, me sentí un poco culpable, pues es obvio que la lactancia no tiene equivalente conocido y me costaba aceptar que mis hijos serían “bebés formula”. Pero, por suerte, en uno de esos escasos momentos de relajo, prendí el televisor y vi a una psicóloga hablando sobre el tema del apego. Derribando el mito de que la lactancia es la única forma de establecer una primera relación madre-hijo, explicó que éste también se logra mediante otros factores, como que el recién nacido se sienta “envuelto” en los brazos de su madre, que haya contacto visual (lo que se da con la distancia que hay entre el rostro de la madre y el bebé cuando está cargado) y que exista un momento de comunión entre ambos. La verdad es que no recuerdo ni su nombre, pero escucharla me dio un tremendo alivio, pues me parece que todo eso también se puede lograr con un biberón, ¿o me equivoco?

Quiero dejar clarísimo que yo soy 100% pro lactancia, pero tal como me dijo mi madre, “otra cosa es con guitarra” y a veces simplemente no se puede, sea por falta de tiempo, por estrés o por cualquier otro motivo. Lo que sí aprendí es que no hay que gastar tiempo sintiendo culpa, pues eso tampoco trae ningún beneficio, ni para la madre ni para los hijos.

 

*Puede escribirle a la autora a: alesantiss@hotmail.com

 

About Alejandra Santis

Alejandra Santis es una esposa, madre y periodista chilena radicada en Florida. En 2012 se convirtió en madre de mellizos y en este espacio contará sus aventuras con Isidora y Vicente.

One comment

  1. Ale:

    Me encanta lo que escribes. Muy personal y muy bien escrito. No soy madre, pero si algún día llego a serlo voy a estar bien informada gracias a tus consejos. Saludos y felicidades por tus mellizos, se ven hermosos en la foto de la nota anterior. Y un beso a Amparito, también está preciosa y enorme.