El mundial de fútbol y la familia

Por Joaquín Cedeño *

DEPORTES Y FAMILIAEstamos viviendo un mundial de fútbol lleno de sorpresas y de emociones, con varias selecciones campeonas del mundo ya eliminadas, y con partidos memorables como el Estados Unidos contra Portugal por citar alguno. Es una copa con bellos goles, donde cada afición sueña con su equipo favorito coronándose como campeón, y con muchas familias enteras llenas de tristeza viendo eliminada a su selección.

Seguramente muchos padres estarán soñando por otro motivo: el ver a su hijo convertido en una estrella de fútbol, olvidándose muchas veces de preguntarle a ese hijo lo que realmente quiere.

Desde mi profesión de entrenador formador, centraré este artículo en el papel de muchos padres frente a sus hijos cuando estos disputan partidos de fútbol tanto por competencia o amistosos, no paran de gritar, de dar indicaciones, sacando cada uno de ellos (a su manera claro) el Guardiola o el Mourinho que llevan dentro, olvidándose que ese hijo jugador ya sale al campo de juego con las indicaciones de su entrenador.

El padre debería entender que un chico antes de llegar a ser un futbolista tiene que pasar por un proceso formativo, tanto personal como deportivo, y dentro de ese proceso lo que menos importa son los resultados de un partido de fútbol, ese padre debe entender que con sus gritos lo único que hace es confundir a su hijo, ya que por mucho que el entrenador le diga que la toque a la derecha y si el padre le grita que la toque a la izquierda, el hijo la tocará a la izquierda, por una razón muy sencilla, la voz más significativa dentro de la memoria de ese hijo es y será la de su padre.

Es bueno soñar, pero no debemos olvidar los procesos y las etapas para lograr esa meta.

El EDUCADOR desde el poder o la imposición más que aprendizaje genera rechazo, hostilidad, desafección, alejamiento. (Carrascosa).

El BUEN EDUCADOR (profesor, entrenador, padres) exige pero comprende, ayuda, seduce, convence, deja huella… desde el diálogo y ejemplo. (Carrascosa)

Anime y esté junto a su hijo tanto cuando juegue bien como cuando no lo haga, lo importante es el proceso y crecimiento progresivo.

 

* Entrenador ecuatoriano.

About editor

Periodista y editora de medios hispanos en EE.UU. desde 1996. Ganadora de varios premios Oro de la NAHP por sus reportajes de negocios y educación. Puede escribirle a adriana@lafamiliadebroward.com