El poder de los sueños

Por José Salcedo *

Esta columna es la primera parte de una serie

Con ese mismo deseo comparto estos principios con los apreciados lectores de La Familia de Broward, los cuales espero sean de inspiración.

Cuando hablamos del poder de los sueños no nos referimos a aquello que experimentamos mientras estamos dormidos, sino más bien a aquello con que soñamos mientras estamos despiertos, aquellos deseos profundos y continuos del corazón, los que se mantienen en nuestra mente por años, aún tal vez desde nuestra niñez pero que recordamos y muchas veces “vivimos” en ese lugar recóndito dentro de nosotros: nuestros sueños.

Tal vez se dio cuenta que soy un soñador. Sí, soy un soñador por naturaleza, por comisión divina y por elección. Pero, ¿Sabe algo? Creo que ¡Todos lo somos! Sí, todos somos soñadores, algunos más, otros menos, y aunque la mayoría entierra sus sueños, la verdad es que todos, incluyéndole a usted, somos soñadores por naturaleza, porque eso es parte del ADN de los seres humanos.

No voy a predicar un sermón bíblico pero si deseo compartir algo que creo que es muy cierto: Dios lo hizo a usted un soñador, una soñadora. Y por eso tenemos la capacidad de soñar porque eso es parte de como fuimos diseñados por nuestro creador.

Por eso cuando descubrimos y comprendemos el poder disponible a través de nuestros sueños, nos apoderamos de unos efectos crecientes y positivos para aquello que queremos lograr.

Todos los seres humanos, más allá de su origen, nivel social, académico, edad, o género, poseen esta capacidad innata que puede cambiar los paisajes internos y las situaciones externas por medio de conectarse con sus sueños.

Entiendo y comprendo bien que para algunas personas muy temprano en la vida y para otros un poquito mas tarde, ocurre una desconección parcial o total de lo que estoy hablando.

Incluso alguien podría pensar que hablar del poder de los sueños en tiempos difíciles es algo fuera de lugar. Otros pueden pensar que hablar de esto no es realista, o que está bien para aquellos a quienes las cosas les han sido fáciles. Lo cierto es que todos, tanto ricos como pobres, experimentamos situaciones difíciles. . . así como todos podemos conectarnos con la habilidad de soñar.

Es mi deseo, como expresé al principio, inspirarle, lo cual significa, soplar, tal como el viento que enciende las llamas del fuego que se está extinguiendo para que pueda volver a encenderse en su corazón el poder de soñar.

Le animo a leer en las siguientes columnas la continuación sobre los efectos y la forma en que esta habilidad puede producir cambios positivos en su vida.

Con esta recomendación, le agradezco por la oportunidad de compartir estas cortas palabras con usted…hasta la próxima.

 * Pastor de la Iglesia La Ciudad de Dios, ubicada en Coconut Creek, Florida

Puede contactarlo al correo: pastor@laciudadedios.org

About Pastor Jose Salcedo

Dios llamó al Pastor José a la temprana edad de 15 años y desde ese entonces puso un fuego en él que lo llevó a fundar la iglesia La Ciudad de Dios. Junto con su esposa Vanessa por 22 años, busca apasionadamente el corazón de Dios para establecer el Reino de Dios en la tierra.