Elecciones en Venezuela: las más reñidas de la historia

Henrique Capriles Radonski durante su campaña/Foto cortesía

Las proyecciones de analistas políticos señalan que las elecciones del próximo domingo 7 de octubre serán de las más cerradas en la historia reciente de Venezuela.

CARACAS.- Cuando faltan pocos días para las elecciones presidenciales de Venezuela, nadie puede predecir, con exactitud, el resultado final. Aun cuando en esta nación suramericana hay una verdadera “guerra de encuestas”, que  han hecho toda suerte de vaticinios, nadie a ciencia cierta qué va a pasar este domingo. Si el actual presidente, Hugo Chávez, de 56 años, es nuevamente relecto, llegaría a 19 años en el poder. El modesto llanero venezolano que se alzó con un indiscutible triunfo en 1999 ahora es un experimentado líder político el cual asegura liderar un movimiento continental de izquierda radical que busca la felicidad suprema del pueblo.

Del lado opositor, emergió Henrique Capriles Radonski, abogado de 40 años de edad, ex diputado, alcalde y gobernador, quien ganó un proceso de primarias entre varios antagonistas a Chávez en febrero pasado.

No obstante la disparidad en los resultados de las múltiples encuestas, en donde le adjudican el triunfo a Chávez y a Capriles, el fragor de la campaña electoral indica que la polarización entre los venezolanos no ha bajado. Al contrario, se ha profundizado pues las actividades de calle de los candidatos han tenido emoción y fervor, pasión y compromiso para ambas propuestas.

Los críticos al candidato- presidente han señalado que pese a su enfermedad (cáncer en un lugar no determinado de la pelvis) sus deseos de permanecer en el poder están intactos. Incluso, han cuestionado el uso de fondos y de recursos públicos en la ejecución de su costosa campaña proselitista.

Un Chávez menos locuaz y menos vigoroso ha hecho una campaña intermitente. Con apariciones cortas en actos públicos, el caudillo izquierdista ha pedido una nueva oportunidad a sus compatriotas de
gobernar por seis años más. Ofrece eficiencia y consolidación del proceso revolucionario que impulsa desde su partido, el socialista unido de Venezuela.

Chávez ha bautizado a su contrincante como “majunche” (mediocre) y lo acusa de ser el candidato de los Estados Unidos y de los sectores de la oligarquía venezolana, la cual nunca se ocupó de las clases
populares criollas, en años anteriores a la llamada “Revolución Bolivariana”.

Por su parte, Capriles Radonski ha activado una política de visitas “casa por casa” y “pueblo por pueblo” que lo ha llevado a recorrer los 24 estados de Venezuela en cuatro ocasiones. Ofrece seguridad,
educación, salud, trabajo, confianza y respeto como base de su plataforma electoral. Se refiere a Chávez como “el candidato del afiche” y ha fustigado las fallas en los servicios públicos del país, en especial el de electricidad, y promete una Venezuela de inclusión, solidaridad y respeto, en especial a los servidores públicos.

Presidente venezolano Hugo Chávez/Foto prensa oficial

Analistas consultados por LFDB han señalado que pese a la abrumadora propaganda gubernamental, en donde la imagen de un invencible Chávez ha sido el centro, el resultado de las votaciones podría ser cerrado.

Para Ángel Álvarez, director del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela, “una serie de estudios de opinión y varias investigaciones de campo han señalado que podría presentarse un escenario electoral similar al del referendo para la reforma constitucional, de 2007, en donde la oposición le ganó a Chávez, quien proponía cambios sustanciales a la Carta Magna lo cual conduciría a la declaración del país como república socialista”.

En aquella oportunidad, la diferencia entre el sí y el no a la reforma fue estrecha, de menos de 300 mil votos.

Álvarez, PHD de la universidad de Notredame, señala que “el modelo de Chávez, socialismo radical, está gastado aun cuando su eficaz aparato de propaganda indica lo contrario. Si bien es cierto que un sector de la sociedad, las clases populares, ha sido empoderado, otro sector ha sido excluido. Además, los temas de eficiencia del Gobierno han hecho mella en la candidatura de Chávez. Venezuela enfrenta problemas severos de inseguridad ciudadana, inflación, crisis económica. Son 14 años en el poder y es evidente que hay un desgaste”.

Chávez perdió en 2010

Señaló que “Chávez perdió otra elección crucial. Las parlamentarias de 2010 en donde la oposición ganó con el 52% de los votos contra 42% del oficialismo. No obstante, el Gobierno tiene más diputados que sus oponentes por motivos de una reingeniería de los circuitos electorales de votación, en donde los estados más pequeños, en donde dominaba Chávez, sacaron más diputados que los grandes en donde la oposición era mayoría”.

Por otro lado, estimó que la campaña del candidato Capriles, “ha tenido el acierto de visitar a zonas tradicionalmente dominadas por el partido de Gobierno. Sus mensajes de inclusión, reconciliación
nacional y su gestión exitosa en la Gobernación de Miranda han calado entre la población”.

Caminata de apoyo a Henrique Capriles

Capriles ha prometido mantener y hacer más eficientes los populares programas sociales de Chávez, una política de cero tolerancia a la delincuencia organizada y un plan de empleo para todos, como base de su oferta de Gobierno.

Asegura que quiere ser el líder de Venezuela y solucionar sus múltiples problemas en vez de ser un líder “interplanetario y mundial”, como califica a Chávez.

“En política- prosigue Álvarez- nada es definitivo. Si pierde Chávez, él pasaría a ser el líder de la oposición y Capriles no la tendría fácil. Recordemos que Chávez controla la Asamblea Nacional (Congreso), el poder judicial, el electoral, las Fuerzas Armadas. El actual presidente es un político sagaz que sería un hueso duro de roer a la ahora de cuestionar un eventual Gobierno de Capriles”.

Sobre uno de los mensajes más recurrentes de Chávez, el de que el garantiza la paz y la estabilidad en Venezuela, el profesor Álvarez señala que “a nadie le conviene un escenario de confrontación y de
bloqueo de iniciativas democráticas. Capriles deberá hilar fino y hace pactos políticos son sectores que son afines a Chávez”.

En el caso de que gane Chávez las elecciones, “no creo que pueda profundizar su revolución hacia la izquierda radical. El país está muy dividido y muy polarizado; en 14 años de Gobierno no ha podido imponer un sistema socialista. Además, la oposición sigue ganando terreno en el plano electoral, luego de que se cohesionó en un solo objetivo: acceder al poder y reinstitucionalizar al país”.

En todo caso, tanto Chávez como Capriles deberán jugar a la alta política y enfrentar a un país de dos mitades: los chavistas y los antichavistas. Ninguno de los dos podrá aplastar o imponerse al otro
por amplia mayoría. El establecer puentes y consensos entre sectores enfrentados durante años no es una tarea fácil pero necesaria para Venezuela y sus casi 3 millones de habitantes.

Foto principal: José Carucí

About Adriana Carrera

Periodista y editora de medios hispanos en EE.UU. desde 1996. Ganadora de varios premios Oro de la NAHP por sus reportajes de negocios y educación.