Fraude al PIP, un Robin Hood a la inversa

Si usted observa que cada seis meses le sube la prima de seguros de su vehículo, no está solo. Las aseguradoras le atribuyen esta constante alza al fraude. La semana pasada el gobernador Rick Scott firmó la ley HB 119 que reforma el Personal Injury Protection, PIP.

El fraude de seguros en lo que se conoce como “cobertura sin culpabilidad” o PIP (siglas en inglés para Protección Personal de Lesiones) ha puesto a Florida en el número uno de este tipo de estafas en toda la nación.

Desde 2008 las tasas se duplicaron y las reclamaciones explotaron de 1.45 mil millones a 2.45 mil millones de dólares en 2010, de acuerdo a la Oficina de Regulación de Seguros (OIR, en inglés).

Según el Instituto de Información de Seguros (III, en inglés) el fraude le cuesta 58 dólares más por auto a los floridanos pues debido a este se pierden unos 658 millones de dólares al año. Pero la oficina del Oficial de Finanzas de Florida, Jeff Atwater calcular que los impuestos por fraude ascienden a 1 mil millones de dólares.

“Es un Robin Hood a la inversa”, dice Elianne González, portavoz del III en español. “Están robando a la familia trabajadora de Florida para engrosarle los bolsillos a estos estafadores, en otras palabras se están enriqueciendo a costa nuestra”, enfatiza González.

La oficina de Jeff Atwater, oficial de finanzas del estado, hizo un estudio donde se encontró que el tratamiento de masajes para “tejidos blandos” y lesiones como esguinces cervicales como uno de los principales factores para elevar las tasas de PIP. Según la Oficina de Regulación de Seguros, el número de reclamaciones de masaje en casos de PIP aumentó un escandaloso 51 por ciento desde 2007 a ​​2010.

Por esto se acaba de aprobar una ley estatal (HB 119) que limita el pago a 2.500 dólares para tratamientos que no sean emergencias, así como la exigencia de que las víctimas de accidentes busquen tratamiento dentro de los 14 días del incidente, entre otras medidas.

Los expertos creen que el efecto de la ley se verá en los bolsillos de los consumidores en unos dos años.  Daremos consejos para que las personas puedan identificar este tipo de fraude y sepan qué hacer. Las ciudades donde más ocurre este fraude es en Hialeah, Miami, West Palm Beach y Orlando.

Usted puede hacer la diferencia

Es destacable que según un informe de la Defensora del Consumidor de Seguros, mientras la cantidad de conductores de la Florida se ha mantenido estable, y la frecuencia de accidentes ha disminuido entre el 2006 y 2010, pero la cantidad de reclamaciones PIP abiertas o registradas durante el mismo tiempo aumentó un 28 por ciento. Además, el pago de reclamaciones PIP aumentó un 66 por ciento durante el mismo período.

Usted y yo podemos ayudar a que este “impuesto” que pagamos en las primas de seguros no siga subiendo si ayuda a detectar o detener este fraude.

El III ofrece estas recomendaciones para descubrir las situaciones que son formas de fraude, como:

–   Los accidentes coreografiados o “arreglados” – en inglés “Staged accidents”

–   Presentar una reclamación falsa al seguro o permitir que alguien en su nombre la presente, sean doctores, terapistas, masajistas, abogados, etc.

–   Presentar o permitir a otros que presenten reclamaciones por servicios que no son necesarios, que no se recibieron o servicios inflados.

–   Iniciar reclamos exagerados de lesiones para obtener ganancia financiera.

Denunciar el fraude no solo es lo correcto, sino que pudiera conllevar una recompensa:

–   Por ejemplo, el departamento de Servicios Financieros de la Florida – Florida Department of Financial Services ofrece una recompensa de hasta $25.000 a quién ayude a parar y encarcelar a los que cometen fraude de seguros.

–   El teléfono de denuncias es 1-800-378-0455 ;

–   Otra organización de trabaja en conjunto con las autoridades luchando contra el fraude de seguros es el National Insurance Crime Bureau o NICB y tienen una línea de denuncias de fraude llamando al 1-800-TEL-NICB (1-800-835-6422).

Señales para estar alerta cuando se está fraguando una estafa con un accidente:

  1. Aparecen personas desconocidas en el lugar del accidente que sugieren a los involucrados acudir a ciertas clínicas para recibir tratamiento o que contacten a ciertos abogados para presentar demandas contra los seguros. Estas personas, a quienes se les llama “corredores”, suelen ser parte de la red de estafadores.
  2. Cuando algún personal médico asistente en un accidente insiste que rellene un reclamo de daños físicos personales aunque usted no haya sufrido lesiones.
  3. Cuando aparecen grúas y remolcadoras en la escena de un accidente sin que nadie los haya llamado. Estos pudieran trabajar en confabulación con talleres, clínicas y proveedores de servicios legales para hacerse con sus datos y presentar reclamos falsos o ofrecerle inflar los existentes para sacar provecho propio de la sobrefacturación.

Si se ve involucrado en un accidente y sospecha que hay algún tipo de engaño, usted puede:

  1. Llamar a la policía o al agente de tránsito. Escuche a su intuición. Dígale a la policía que usted sospecha que se trata de un fraude. Obtenga el nombre del oficial que acude al accidente y luego una copia del reporte, así los daños sean mínimos. Si el reporte indica que fueron leves, no puede aparecer un daño extenso en el reclamo al seguro.
  2. Contactar a su agente o aseguradora tan pronto sea posible, sin importar de quién fue la culpa. Aunque el accidente parezca algo mínimo, avise a la aseguradora, especialmente dígale que usted sospecha que hay algo extraño en el caso y explique por qué cree que pudiera tratarse de un fraude.
  3. Llamar al teléfono de denuncias gratuito del NICB, al 1-800-TEL-NICB (1-800-835-6422). Si desea, puede permanecer anónimo y hasta podría conseguir una recompensa.

 

About Adriana Carrera

Periodista y editora de medios hispanos en EE.UU. desde 1996. Ganadora de varios premios Oro de la NAHP por sus reportajes de negocios y educación.