Joseph Kony: el sanguinario que las redes sociales hicieron visible

Había una vez, un comandante del ejército de la “Resistencia del señor” (Lord’s Resistant Army, LRA en inglés) que secuestraba a niños y jóvenes para su armada en Uganda y el Congo, utilizando las más feroces y crueles prácticas.

Si fuera una historia del pasado, aun las heridas, rostros y cuerpos mutilados por más de 20 años a manos de este comandante, llamado Joseph Kony, podrían cerrar. Sin embargo Kony, sigue vivo y matando. Apenas entre diciembre de 2009 y enero de 2010 masacró con su ejército a 620 civiles y secuestró a más de 120 niños. Miles de personas han sido víctimas de este horror.

Aunque el LRA está diezmado y Kony y su gente ya no están en Uganda sino escondidos en la selvas del sur de Sudán y Africa Central, su nombre aparece primero en la lista de la Corte Criminal Internacional (ICC, por sus siglas en inglés) en la Haya.

El miércoles 7 de marzo pasado, Joseph Kony dejó de ser un desconocido para millones de personas en el mundo, cuando la campaña lanzada por la organización Niños invisibles (Invisible Children, IC, por sus siglas en inglés) un par de días antes publicara un video de los creadores de IC, Bobby Bailey, Laren Poole y Jason Russell, en las redes sociales.

Aunque la intención era que el video se vea por 500.000 personas, hasta hoy  ha sido visto ya más de 76 millones de veces en YouTube, el sito web de IC colapsó de tantas visitas y en redes como Facebook (más de tres millones de “likes”), Twitter y Tumblr no se hablaba de otra cosa. Fue un éxito viral rotundo.

La meta: que todo el mundo conozca a Joseph Kony y sea llevado ante la justicia internacional. La adhesión de estrellas como Bono a la causa, así como las críticas a IC no se ha hecho esperar.

Aunque Kony no es el único buscado por reclutar niños como soldados, en este momento Tomas Lubanga, del Congo, está siendo juzgado en La Haya por ese delito.

Algunos creen que tanto el video como la campaña Kony 2012 es superficial y no indica la realidad histórica en Uganda y por otro lado, la organización destina solo 37.14% de sus fondos a programas comunitarios en ese país mientras el resto va a gastos administrativos y la realización de la parte de concienciación mediática.

Historia

Bobby Bailey, Laren Poole y Jason Russell

Invisible Children comienza cuando en la primavera de 2003 los cineastas Bailey, Poole y Russell viajan a Sudán en busca de una historia qué contar. Estando allí se toparon con víctimas de una de las guerras más extensas en África y producen la película “Niños invisibles” en 2005.

“La idea era ir a África a filmar un documental sobre las tragedias en el sur de Sudán”, dijo Jedidiah Jenkins, de IC al sitio Good en una entrevista.  “Sin embargo nos encontramos con niños huyendo de Joseph Kony. Nos horrorizamos que nada se había hecho para parar esto y la comunidad internacional ignoraba lo que sucedía”, añadió Jenkins.

En el video de casi media hora, Rusell explica a su hijo pequeño quién es Kony y se muestra cómo le prometen a una de las víctimas, a quien conocieron en 2003,  el hacer todo lo posible por ayudar a su captura.

En medios cristianos sobre todo, se conoce de las atrocidades que tanto Kony como otros sanguinarios han cometido y cometen en contra de la población civil en países africanos.  Algunas de las tragedias son tan terribles que para el mundo occidental es difícil de creer, como mutilaciones, violaciones e incluso prácticas caníbales de Kony y su ejército, así como el hecho de obligar a los niños soldados matar a sus propios padres.

El cortometraje enseña a las víctimas mutiladas brevemente, mientras relata la historia de cómo la fundación, oficial desde 2006, ha logrado movilizar y presentar sus películas ante miles de jóvenes, obtener el apoyo de políticos y el hecho que el presidente Obama enviara un grupo militar a asesorar al ejército de Uganda para capturar a Kony.

Jason Rusell en Uganda/Fotos cortesía

También acusados de colonialistas, los activistas responden que en un mundo globalizado como el nuestro, ya no importa dónde sucedan las atrocidades, los jóvenes de hoy no están dispuestos a tolerarlas.

Sobre las finanzas, ellos enfatizan que son un grupo de concienciación del problema, más que de ayuda social, aunque sí tienen programas en Uganda como becas, ayuda a microempresarios, protección a la comunidad, entre otros. Ver aquí.

El grupo tiene un gasto presupuestal de 8’894.630 millones de dólares. Los productos para apoyar a la causa cuestan desde 10 dólares por un brazalete hasta $30 el kit y $20 los cds.

De acuerdo a los informes de la organización, un 37.14% va a los programas mencionados arriba y un 16% va a los gastos administrativos y salarios y un 25%  a las actividades de concienciación, entre las cuales está traer a los Estados Unidos a las víctimas a hablar del problema.

“Tenemos 12 escuelas que hemos reconstruido, 1000 niños a los que estamos pagando su educación, cientos de otros chicos en universidades y somos mentores de todos ellos”, explicó Jedidiah Jenkins a la revista Good (News). “Claro que queremos que Kony sea capturado pero estamos haciendo otras cosas para establecer una paz sostenible allá”, añadió el ideólogo de la entidad.

En todo caso, “Kony 2012” está haciendo historia como la mayor campaña de relaciones públicas en redes sociales.  Es una nueva era para la efectividad del activismo.

 

 

 

About Adriana Carrera

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Periodista y editora de medios hispanos en EE.UU. desde 1996. Ganadora de varios premios Oro de la NAHP por sus reportajes de negocios y educación.

One comment

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    Excelente nota Adriana, todos necesitamos estar enterados de tragedias como esta, las cuales tienen que ser cortadas por la comunidad mundial. Gracias a LFDB por mantenernos al tanto de aquello que acontece.