La nutrición de sus hijos y las vacaciones

Se apaga el despertador, se acaban las tareas y nos despedimos de la rutina escolar que hemos mantenido durante todo el año. Le damos la bienvenida a casi 90 días de vacaciones en los cuales son constantes los paseos a la playa, a la piscina y las salidas a comer. Panoramas muy divertidos, pero que traen como consecuencia casi inevitable un desorden en la alimentación de los niños, que ingieren comidas excesivamente calóricas y altas en grasas y en azúcares. Así, pizzas, hamburguesas y helados se convierten en su dieta habitual, lo que no hace más que contribuir al ya incesante aumento de la obesidad infantil en Estados Unidos, que según cifras de la Academia Americana de Pediatría afecta ya a 9 millones de niños y adolescentes.

Por eso, el llamado de los especialistas es a que los padres estén atentos a lo que sus hijos comen y beben durante el verano. La pediatra Christina Urena, de Pediatric Associates, dice que “lo mejor al salir de casa es llevar colaciones y bocados saludables. Empacar frutas y vegetales y también mucha agua. Y muy importante, tener una buena comida antes de salir a jugar”.

La hidratación, por ejemplo, es uno de los puntos que hay que tener siempre presente, pues resulta imprescindible para soportar el calor y las altas temperaturas que se registran sobre todo aquí, en el sur de Florida. Y como el líquido que un niño bebe es tan importante como la comida que ingiere, lo ideal es evitar el consumo indiscriminado de jugos envasados, que además de proporcionar calorías vacías (que engordan y no nutren), pueden favorecer la aparición de caries.

Para la nutricionista Norma Korpics, la mejor alternativa siempre es el agua, aunque si los niños son activos se les puede ofrecer un jugo en forma ocasional. Eso sí, las sodas quedan descartadas. “Las gaseosas no me gustan para nada, ni tampoco las dietéticas, pues aunque están libres de calorías, tienen edulcorantes artificiales químicos, que personalmente creo que no deben ser ingeridos por niños pequeños”, asegura.

Comer fuera de casa es otro de los pasatiempos favoritos en vacaciones, así que cuando acudan a un restaurante, preocúpese de enseñarle a su hijo a ordenar comida nutritiva y sana. “No entiendo porqué mucha gente piensa que por comer fuera de casa hay que darle a los niños sólo hot dogs y papas fritas”, opina la nutricionista, que añade que es mejor evitar los menús infantiles y optar por preparaciones para adultos, que generalmente son más saludables. Finalmente, la pediatra Ann Margaret Villar llama a  “evitar siempre los restaurantes de comida rápida” y al momento de escoger un plato “sustituir la soda o el jugo por agua o leche y las papas fritas por ensalada y fruta para el postre”.

 ImprimirDisney se vuelve sano

 

En una iniciativa inédita en Estados Unidos y para ayudar a combatir la epidemia de obesidad infantil en el país, a partir del 2015 Disney eliminará toda publicidad de comida chatarra y cereales azucarados en sus canales de televisión, estaciones de radios y sitios web.

Asimismo, sus parques de diversiones ofrecerán menús más saludables y de menor aporte calórico y se crearán campañas publicitarias destinadas a fomentar una alimentación sana y equilibrada.

 

young_fat_sm¿Excedido de peso?

El Índice de Masa Corporal (IMC) permite saber si una persona está excedida de peso o no. Para calcularlo hay que dividir el peso (en kilos), por la estatura (en metros) al cuadrado. Si el resultado es:

-Más de 40: Obesidad extrema.

-Entre 30 y 39.9: Obesidad.

-Entre 25 y 29.9: Con sobrepeso.

-Entre 18.5 y 24.9: Normal o saludable.

-Debajo de 18.5: Por debajo del peso normal.

 

Las porciones de antes y las de ahora

Increíble pero cierto: Un plato promedio en un restaurante hoy es 4 veces más grande de lo que era hace medio siglo. Es decir, lo que hoy come una sola persona, era lo que en el pasado se le preparaba a una familia de 4. Y eso no es todo. Si en la década de los ‘50 una porción de papas fritas pesaba menos de tres onzas, hoy alcanza casi siete.   Lo mismo sucede con una galleta con chips de chocolate, que tanto atrae a los más pequeños. Si hace 20 años ésta tenía un diámetro de 1,5 pulgadas, actualmente es de 3,5 (lo que implica 200 calorías extras por unidad). Y ni hablar de las gaseosas, ya que si hace 50 años, un vaso de refresco tenía capacidad para 7 onzas de líquido, hoy puede llegar a 42 onzas, sin olvidar que se puede rellenar y ¡gratis!

Fuentes: kidshealth.org, healthyeating.org, CDC, NHLBI y Let´s Move.

 

Consejos para mamá:

happy little girl cook with gourmet food

– Elija agua por sobre cualquier otro líquido, pues ésta ayuda a hidratar y a purificar el organismo.

 

– En vez de tomar un jugo de frutas, que puede contener demasiada azúcar, escoja la fruta natural, pues satisface y aporta fibra y vitaminas.

 

– Cambie la leche entera por descremada. Obtendrá calcio, pero menos grasa.

 

– Para la hora del snack prefiera vegetales y frutas naturales, en vez de comida envasada y procesada.

 

– Si es que su pequeño es malo para el agua, añádale rodajas de limón, naranja u otras frutas, para darle mejor sabor.

 

Alejandra de Santis

 

 

Alejandra de Santis es una periodista chilena espcializada en temas familiares, entre otros tópicos, con experiencia en televisión y web. Esposa y madre, ella radica con su hermosa familia en el sur de Florida. La Familia de Broward le da la bienvenida como una de nuestras escritoras de temas especiales.

 

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