Plan de empleos en el ojo de la tormenta política

En cadena nacional, el presidente Barack Obama presentó ante ambas cámaras su plan para crear empleos. Durante el discurso, que duró aproximadamente media hora, el mandatario hizo varias propuestas, como el otorgar créditos en impuestos por 4.000 dólares a las empresas que contraten a una persona que ha estado desempleada por más de 6 meses.

En una alusión directa a las elecciones de 2012 y dirigiéndose a los republicanos, que se han opuesto a cada iniciativa de la Casa Blanca y abogan por una política fiscal más estricta para reducir el déficit, Obama dijo: “tenemos que pensar en las prioridades. La gente no puede darse el lujo de esperar 14 meses”.

En eso concuerda el analista laboral y experto Kenneth Goldstein, de The Conference Board en Nueva York. “Se necesita un plan ahora, pero lo que no se sabe ahora es quién va a apoyar realmente esta iniciativa”, expresa el economista.

De hecho, el plan enfrenta, como las propuestas del mandatario, gran oposición en la bancada republicana.

El presidente también abogó por la aprobación de los Tratados de Libre Comercio con Panamá, Colombia y Corea del Sur, y apoyó a la inudstria manufacturera diciendo que hay que volver a producir “Made in America” y que quiere ver coreanos conduciendo automóviles Cryslers y Ford.  El paquete contempla la inversión de 450 mil millones de dólares en medidas que van desde la reforma del código de impuestos, para dejar de favorecer a los “más ricos” hasta planes para refinanciar hipotecas en problemas. Obama añadió que estos estímulos estaban “pagados”, sin embargo no precisó de dónde saldrán los fondos, además de la reforma de impuestos.

“Esto es algo que lo puede resolver los votantes, pero no está claro tampoco qué piensan, si es más importante atacar el déficit o hacer algo para crear empleos”, añade Golstein.

El desempleo de Estados Unidos se ubica en estos momentos en 9.1 % y los datos del Buró de Estadísticas Económicas indican que las reclamaciones por el subsidio de desempleo subieron en agosto.  Existe un dicho en Estados Unidos que no hay recesión en año de elección.  Sin embargo, para Goldstein, 2012 podría ser el año del rompimiento de este ciclo.

“El problema que veo es que a muchos les interesa que haya una recesión, pues están mirando la próxima elección”, concluye el experto.

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Periodista y editora de medios hispanos en EE.UU. desde 1996. Ganadora de varios premios Oro de la NAHP por sus reportajes de negocios y educación. Puede escribirle a adriana@lafamiliadebroward.com