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¿Enseñanza en la escuela o en el hogar?

Todo padre desea dar la mejor educación a sus hijos. Como padres sabemos que en el proceso educativo se considera la inclusión de valores, aspectos académicos e influencias que formarán al ser humano. Por esto es importante considerar el medio más apropiado para impartir la enseñanza.

Muchos padres consideran que la escuela es el escenario más apropiado para educar a nuestros hijos mientras que otros consideran que la enseñanza se debe dar en el hogar. Esta decisión es una que debe ser contemplada dentro de la dinámica familiar considerando los recursos que la misma posee. La enseñanza escolar provee para que los padres puedan delegar gran parte de la educación académica a los maestros y el sistema académico. La familia entonces se dedica a apoyar el proceso educativo mediante la realización de las tareas y proyectos junto con el menor. También se debe mantener involucrado en el proceso académico mediante la comunicación continua con el maestro.

Por otro lado, existen aquellos padres que desean dedicarse a dar la enseñanza formativa y académica en el hogar. Esta decisión es una que se debe dar dentro de la unidad familiar. Sin embargo, para educar en el hogar se debe observar aquellos recursos que la familia posee para hacerlo. Estos son los siguientes:

  1. Los recursos económicos – muchos padres se afanan buscando currículos que podrían ser muy costosos y que en ocasiones no son el más apropiado para el menor. Esta selección debe atemperarse a los intereses y necesidades del menor y el énfasis que la familia le quiera dar. Estos pueden ser currículos de enfoque cristiano o en materias específicas. Los padres que educan en el hogar también pueden aplicar el currículo del sistema educativo público sin incurrir en gastos adicionales. Entonces le añaden aquellos juegos y estrategias que le interesen al menor.
  2. El apoyo familiar – es muy importante que los padres reciban el respaldo de la familia en el momento en que llegue el cansancio. Aquellos padres que educan en el hogar pasan la mayor parte del día junto a sus hijos y van a necesitar el relevo de aquellos familiares que puedan cuidar de ellos mientras los padres pueden tener un tiempo para estar a solas. También sirven para apoyar la enseñanza dando continuidad a los valores que los padres han querido establecer.
  3. La personalidad e interés del menor – muchos niños pueden realizar tareas académicas por si solos, sin embargo, otros necesitarán mayor atención. Así que es importante tomar en consideración el nivel de atención del menor y las estrategias de enseñanza seleccionadas. Si los niños tienen necesidades especiales, se debe considerar el apoyo de algún experto o grupo de expertos que sirvan para respaldar a los padres en este proceso.
  4. El tiempo y compromiso de los padres – aquellos padres que trabajan a tiempo completo deben establecer una red de apoyo que puedan estar con el niño en la mañana y ellos entonces dar continuidad en la tarde. Aquellos padres que deciden quedarse en el hogar también deben organizar el tiempo de enseñanza y apoyarse mutuamente en el relevo y el refuerzo de las materias.

El éxito de la educación en el menor va a depender de la unidad familiar y el respaldo entre sus miembros. La educación de los niños necesita una red basada en el amor, la paciencia y la perseverancia. De esta manera formamos seres humanos empáticos que contribuyan al bien de nuestra sociedad.

Dra. Dennisse Meléndez

Educadora en Salud

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